viernes, 12 de mayo de 2017

ENTRADA 10



ENERGÍA LIMPIA Y ENERGÍA SUCIA



RECURSOS ENERGÉTICOS 
Durante millones de años nuestro planeta ha recibido de forma permanente la energía proveniente del Sol, la que ha modificado nuestro entorno y permitido el desarrollo de la vida. Hoy en día, la mayor parte de la energía que utilizamos proviene directa o indirectamente de esta estrella.
Las fuentes de energía son elementos de la naturaleza de las cuales se puede extraer energía. La humanidad ha utilizado estos recursos energéticos a lo largo de su historia para impulsar su desarrollo y mejorar sus condiciones de vida.
Las fuentes de energía usualmente se clasifican en energías renovables y no renovables, como veremos a continuación:
Fuentes de energía renovables
Las fuentes de energía renovables son aquellas cuyo ritmo de utilización es menor a su ritmo de renovación, es decir, que tras ser utilizadas se regeneran de manera natural o artificial. Las principales fuentes de energía renovable son:
Los ríos
Cuando la energía radiante proveniente del Sol eleva la temperatura de los océanos y de las grandes masas de agua se activa lo se conoce como ciclo hidrológico. En dicho ciclo, el agua que se evapora es trasladada hasta regiones continentales más elevadas, desde donde precipita en forma de lluvia o nieve, principalmente. Cuando esta agua desciende, por efecto de la energía potencial gravitatoria, da origen a cauces de agua conocidos como ríos. Cuando el fluido del río se mueve se produce energía cinética; y cuando dicha agua se almacena en una represa se retiene en forma de energía potencial gravitatoria, que se utiliza para generar energía hidroeléctrica, es decir, energía eléctrica que se obtiene a partir de la transformación de la energía potencial y cinética del agua.
El movimiento de las aguas oceánicas
El movimiento del oleaje de los océanos se produce principalmente como consecuencia de los vientos y tormentas. Por otro lado, las mareas se originan por efecto de la atracción gravitacional de la Luna y el Sol. Hoy en día, se han desarrollado una serie de tecnologías capaces de obtener energía eléctrica de esta fuente. Dicha energía es conocida como energía marina: mareomotriz (cuando aprovecha la energía de las mareas), undimotriz (cuando utiliza la energía del oleaje) y conversión térmica (OTEC, Ocean Thermal Energy Conversion) (cuando se aprovecha la energía térmica del sol absorbida por los océanos).
El viento
La forma esférica de nuestro planeta posibilita que la energía proveniente del Sol se distribuya de manera irregular sobre la atmósfera, los océanos y la superficie terrestre. En consecuencia, existen regiones que reciben más energía y otras que reciben menos. Cuando ciertas zonas de la atmósfera se calientan menos que otras, se produce el movimiento de las grandes masas de gas que la conforman y, con ello, se da origen a los vientos (cuando los movimientos del aire son horizontales) y a las corrientes de aire (cuando los movimientos son verticales). Esta fuente de energía ha sido utilizada desde la Antigüedad para mover embarcaciones en los océanos o para hacer girar los molinos de viento. La energía asociada a esta fuente renovable se conoce como energía eólica.
Materia orgánica
La materia orgánica también almacena la energía proveniente del Sol, en forma de energía química. Las plantas y algunos microorganismos son capaces de almacenar la energía del Sol a partir del proceso de fotosíntesis, en el que se emplea la luz solar, el agua y el CO2 presente en la atmósfera, para formar moléculas basadas en carbono, hidrógeno y oxígeno.
También son fuentes de materia orgánica los residuos animales, industriales, agrícolas, forestales, urbanos y de aguas residuales. La energía que se obtiene de dicha fuente se llama energía de biomasa.
El Sol
Como ya mencionamos, casi la totalidad de la energía que permite los procesos de nuestro planeta proviene de forma directa o indirecta del Sol. El Sol es una estrella cuya energía se produce a partir de la fusión nuclear, en que los átomos de hidrógeno se fusionan para generar átomos de helio. En este proceso se libera una gran cantidad de radiaciones, dentro de las que se encuentran la radiación infrarroja, que eleva la temperatura de la superficie terrestre, y la luz visible, que permite una serie de procesos biológicos necesarios para sustentar la vida en la Tierra. A la energía que es aprovechada de manera directa del Sol se le denomina energía solar.
El calor interno de la Tierra
La temperatura de las capas inferiores de la Tierra -manto y núcleo- es muy elevada, producto, principalmente, del decaimiento de materiales radiactivos en su interior, como el uranio y el potasio, entre otros. Las altas temperaturas ascienden en las fracturas de la corteza terrestre y se manifiestan en forma de géiseres, fumarolas, pozos de lodo hirviendo, volcanes y fuentes termales. En ciertas regiones este calor interno de la Tierra es utilizado para producir electricidad. A la energía asociada a esta fuente se le llama energía geotérmica.
 Fuentes de energía no renovables
Las fuentes no renovables son aquellas en que el recurso es limitado y se agota en la medida que se emplea. Por lo tanto, su velocidad de consumo es mayor a la de regeneración. Las fuentes de energía no renovables son:
Combustibles fósiles
Corresponden a recursos cuyo origen se debe a la degradación de restos vegetales y animales que fueron sepultados por un proceso de sedimentación, quedando atrapados en estratos inferiores de la corteza terrestre hace millones de años. Son combustibles fósiles el carbón, el petróleo y el gas natural. A la energía eléctrica que se obtiene a partir de la utilización de dicho recurso se le denomina energía termoeléctrica.
La potencia del átomo
El uranio es un elemento del que se extrae energía a través de la división de los núcleos de sus átomos. Este proceso se conoce como fisión nuclear: cuando un núcleo de uranio es divido se genera una gran cantidad de energía en forma de radiaciones y de calor. El calor se utiliza para producir electricidad conocida como energía nuclear o energía termonuclear.
TI´POS DE ENERGÍA
Energía eléctrica
Se denomina energía eléctrica a la forma de energía que resulta de la existencia de una diferencia de potencial entre dos puntos, lo que permite establecer una corriente eléctrica entre ambos (cuando se les coloca en contacto por medio de un conductor eléctrico) para obtener trabajo.
Energía luminosa
La energía lumínica o luminosa es la energía fracción percibida de la energía transportada por la luz y que se manifiesta sobre la materia de distintas maneras, una de ellas es arrancar los electrones de los metales, puede comportarse como una onda o como si fuera materia, pero lo más normal es que se desplace como una onda e interactúe con la materia de forma material o física.
Energía mecánica
La energía mecánica es la energía que se debe a la posición y al movimiento de un cuerpo, por lo tanto, es la suma de las energías potencial, cinética y la energía elástica de un cuerpo en movimiento. Expresa la capacidad que poseen los cuerpos con masa de efectuar un trabajo.
Energía térmica
Se denomina energía térmica a la energía liberada en forma de calor. Puede ser obtenida de la naturaleza, a partir de la energía térmica, mediante una reacción exotérmica, como la combustión de algún combustible; por una reacción nuclear de fisión o de fusión; mediante energía eléctrica por efecto Joule o por efecto termoeléctrico; o por rozamiento, como residuo de otros procesos mecánicos o químicos. Asimismo, es posible aprovechar energía de la naturaleza que se encuentra en forma de energía térmica, como la energía geotérmica o la energía solar fotovoltaica.
La energía térmica se puede transformar utilizando un motor térmico, ya sea en energía eléctrica, en una central termoeléctrica; o en trabajo mecánico, como en un motor de automóvil, avión o barco.
La obtención de energía térmica implica un impacto ambiental. La combustión libera dióxido de carbono (CO2) y emisiones contaminantes. La tecnología actual en energía nuclear da lugar a residuos radiactivos que deben ser controlados. Además deben tenerse en cuenta la utilización de terreno de las plantas generadoras de energía y los riesgos de contaminación por accidentes en el uso de los materiales implicados, como los derrames de petróleo o de productos petroquímicos derivados.
Energía eólica
Energía eólica es la energía obtenida del viento, es decir, la energía cinética generada por efecto de las corrientes de aire, y que es transformada en otras formas útiles para las actividades humanas.
El término eólico viene del latín Aeolicus, perteneciente o relativo a Eolo, dios de los vientos en la mitología griega. La energía eólica ha sido aprovechada desde la antigüedad para mover los barcos impulsados por velas o hacer funcionar la maquinaria de molinos al mover sus aspas.
En la actualidad, la energía eólica es utilizada principalmente para producir energía eléctrica mediante aerogeneradores. A finales de 2007, la capacidad mundial de los generadores eólicos fue de 94.1 gigavatios.1 Mientras la eólica genera alrededor del 1% del consumo de electricidad mundial,2 representa alrededor del 19% de la producción eléctrica en Dinamarca, 9% en España y Portugal, y un 6% en Alemania e Irlanda (Datos del 2007). En el año 2008 el porcentaje aportado por la energía eólica en España aumentó hasta el 11%.3
La energía eólica es un recurso abundante, renovable, limpio y ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero al reemplazar termoeléctricas a base de combustibles fósiles, lo que la convierte en un tipo de energía verde. Sin embargo, el principal inconveniente es su intermitencia.
Energía solar
La energía solar es la energía obtenida mediante la captación de la luz y el calor emitidos por el Sol.
La radiación solar que alcanza la Tierra puede aprovecharse por medio del calor que produce a través de la absorción de la radiación, por ejemplo en dispositivos ópticos o de otro tipo. Es una de las llamadas energías renovables, particularmente del grupo no contaminante, conocido como energía limpia o energía verde. Si bien, al final de su vida útil, los paneles fotovoltaicos pueden suponer un residuo contaminante difícilmente reciclable al día de hoy.
La potencia de la radiación varía según el momento del día, las condiciones atmosféricas que la amortiguan y la latitud. Se puede asumir que en buenas condiciones de irradiación el valor es de aproximadamente 1000 W/m² en la superficie terrestre. A esta potencia se la conoce como irradiancia.
La radiación es aprovechable en sus componentes directa y difusa, o en la suma de ambas. La radiación directa es la que llega directamente del foco solar, sin reflexiones o refracciones intermedias. La difusa es la emitida por la bóveda celeste diurna gracias a los múltiples fenómenos de reflexión y refracción solar en la atmósfera, en las nubes y el resto de elementos atmosféricos y terrestres. La radiación directa puede reflejarse y concentrarse para su utilización, mientras que no es posible concentrar la luz difusa que proviene de todas las direcciones.
La irradiancia directa normal fuera de la atmósfera, recibe el nombre de constante solar y tiene un valor medio de 1354 W/m² (que corresponde a un valor máximo en el perihelio de 1395 W/m² y un valor mínimo en el afelio de 1308 W/m²).
Según informes de Greenpeace, la energía solar fotovoltaica podría suministrar electricidad a dos tercios de la población mundial en 2030.1
Energía nuclear
La energía nuclear es aquella que se libera como resultado de una reacción nuclear. Se puede obtener por el proceso de Fisión Nuclear (división de núcleos atómicos pesados) o bien por Fusión Nuclear (unión de núcleos atómicos muy livianos). En las reacciones nucleares se libera una gran cantidad de energía debido a que parte de la masa de las partículas involucradas en el proceso, se transforma directamente en energía. Lo anterior se puede explicar basándose en la relación Masa-Energía producto de la genialidad del gran físico Albert Einstein.
Energía cinética
Energía que un objeto posee debido a su movimiento. La energía cinética depende de la masa y la velocidad del objeto según la ecuación E = 1mv2, donde m es la masa del objeto y v2 la velocidad del mismo elevada al cuadrado. La energía asociada a un objeto situado a determinada altura sobre una superficie se denomina energía potencial. Si se deja caer el objeto, la energía potencial se convierte en energía cinética.
Energía potencial
La energía potencial es la capacidad que tienen los cuerpos para realizar un trabajo, dependiendo de la configuración que tengan en un sistema de cuerpos que ejercen fuerzas entre sí. Puede pensarse como la energía almacenada en un sistema, o como una medida del trabajo que un sistema puede entregar. Más rigurosamente, la energía potencial es una magnitud escalar asociada a un campo de fuerzas (o como en elasticidad un campo tensorial de tensiones). Cuando la energía potencial está asociada a un campo de fuerzas, la diferencia entre los valores del campo en dos puntos A y B es igual al trabajo realizado por la fuerza para cualquier recorrido entre B y A.
Energía química
La energía química es la energía acumulada en los alimentos y en los combustibles. Se produce por la transformación de sustancias químicas que contienen los alimentos o elementos,  posibilita  mover objetos o  generar otro tipo de energía.
Energía hidráulica
Se denomina energía hidráulica o energía hídrica a aquella que se obtiene del aprovechamiento de las energías cinética y potencial de la corriente de ríos, saltos de agua o mareas. Es un tipo de energía verde cuando su impacto ambiental es mínimo y usa la fuerza hídrica sin represarla, en caso contrario es considerada sólo una forma de energía renovable.
Energía sonora
La energía sonora es aquella que se produce con la vibración  o el movimiento de un objeto, que hace vibrar también el aire que lo rodea y esa vibración se transforma en impulsos eléctricos  que en el cerebro se interpretan como sonidos.
Energía radiante
Es la energía que poseen las ondas electromagnéticas como la luz visible, las ondas de radio, los rayos ultravioletas (UV), los rayos infrarrojos (IR), etc. La característica principal de esta energía es que se propaga en el vacío sin necesidad de soporte material alguno. Se transmite por unidades llamadas fotones, estas unidades llamadas fotones actúan también como partículas, debe ser como lo plantease el físico Albert Einstein en su teoría de la relatividad general.
Energía fotovoltaica
Los sistemas de energía fotovoltaica permiten la transformación de la luz solar en energía eléctrica, es decir, la conversión de una partícula luminosa con energía (fotón) en una energía electromotriz (voltaica).
El elemento principal de un sistema de energía fotovoltaica es la célula fotoeléctrica, un dispositivo construido de silicio (extraído de la arena común).
Energía de reacción
En una reacción química el contenido energético de los productos es, en general, diferente del correspondiente a los reactivos. Este defecto o exceso de energía es el que se pone en juego en la reacción. La energía desprendida o absorbida puede ser en forma de energía luminosa, eléctrica, mecánica, etc.. pero habitualmente se manifiesta en forma de calor. El calor intercambiado en una reacción química se llama calor de reacción y tiene un valor característico para cada reacción. Las reacciones pueden entonces clasificarse en exotérmicas o endotérmicas, según que haya desprendimiento o absorción de calor.
Energía iónica
La energía de ionización es la cantidad de energía que se necesita para separar el electrón menos fuertemente unido de un átomo neutro gaseoso en su estado fundamental.
El petróleo como energía
Es un recurso natural no renovable y actualmente también es la principal fuente de energía en los países desarrollados. El petróleo líquido puede presentarse asociado a capas de gas natural, en yacimientos que han estado enterrados durante millones de años, cubiertos por los estratos superiores de la corteza terrestre.
El gas natural como energía
El gas natural es una fuente de energía no renovable formada por una mezcla de gases que se encuentra frecuentemente en yacimientos de petróleo, disuelto o asociado con el petróleo o en depósitos de carbón. Aunque su composición varía en función del yacimiento del que se extrae, está compuesto principalmente por metano en cantidades que comúnmente pueden superar el 90 ó 95%, y suele contener otros gases como nitrógeno, CO2, H2S, helio y mercaptanos.
El carbón como energía
El carbón es un tipo de roca formada por el elemento químico carbono mezclado con otras sustancias. Es una de las principales fuentes de energía. En 1990, por ejemplo, el carbón suministraba el 27,2% de la energía comercial del mundo.
Energía geotérmica
La energía geotérmica es aquella energía que puede ser obtenida por el hombre mediante el aprovechamiento del calor del interior de la Tierra. El calor del interior de la Tierra se debe a varios factores, entre los que caben destacar el gradiente geotérmico, el calor radiogénico, etc. Geotérmico viene del griego geo, "Tierra", y thermos, "calor"; literalmente "calor de la Tierra".
Energía mareomotriz
Es la que resulta de aprovechar las mareas, es decir, la diferencia de altura media de los mares según la posición relativa de la Tierra y la Luna, y que resulta de la atracción gravitatoria de esta última y del Sol sobre las masas de agua de los mares. Esta diferencia de alturas puede aprovecharse interponiendo partes móviles al movimiento natural de ascenso o descenso de las aguas, junto con mecanismos de canalización y depósito, para obtener movimiento en un eje.
Energía electromagnética
La energía electromagnética es la cantidad de energía almacenada en una región del espacio que podemos atribuir a la presencia de un campo electromagnético, y que se expresará en función de las intensidades de campo magnético y campo eléctrico. En un punto del espacio la densidad de energía electromagnética depende de una suma de dos términos proporcionales al cuadrado de las intensidades de campo.
Energía metabólica
La energía metabólica o metabolismo es el conjunto de reacciones y procesos físico-químicos que ocurren en una célula. Estos complejos procesos interrelacionados son la base de la vida a nivel molecular, y permiten las diversas actividades de las células: crecer, reproducirse, mantener sus estructuras, responder a estímulos, etc.
Biomasa
La más amplia definición de BIOMASA sería considerar como tal a toda la materia orgánica de origen vegetal o animal, incluyendo los materiales procedentes de su transformación natural o artificial. Clasificándolo de la siguiente forma:
Biomasa natural, es la que se produce en la naturaleza sin la intervención humana.
Biomasa residual, que es la que genera cualquier actividad humana, principalmente en los procesos agrícolas, ganaderos y los del propio hombre, tal como, basuras y aguas residuales.
Biomasa producida, que es la cultivada con el propósito de obtener biomasa transformable en combustible, en vez de producir alimentos, como la caña de azúcar en Brasil, orientada a la producción de etanol para carburante.
Desde el punto de vista energético, la biomasa se puede aprovechar de dos maneras; quemándola para producir calor o transformándola en combustible para su mejor transporte y almacenamiento la naturaleza de la biomasa es muy variada, ya que depende de la propia fuente, pudiendo ser animal o vegetal, pero generalmente se puede decir que se compone de hidratos de carbono, lípidos y prótidos. Siendo la biomasa vegetal la que se compone mayoritariamente de hidratos de carbono y la animal de lípidos y prótidos.
Pudiéndose obtener combustibles:
Sólidos, Leña, astillas, carbón vegetal.
Líquidos, biocarburantes, aceites, aldehídos, alcoholes, cetonas, ácidos orgánicos...
Gaseosos, biogás, hidrógeno.
Energía hidroeléctrica
La energía hidroeléctrica es la que se obtiene de la caída del agua desde cierta altura a un nivel inferior lo que provoca el movimiento de ruedas hidráulicas o turbinas. La hidroelectricidad es un recurso natural disponible en las zonas que presentan suficiente cantidad de agua. Su desarrollo requiere construir pantanos, presas, canales de derivación, y la instalación de grandes turbinas y equipamiento para generar electricidad. Todo ello implica la inversión de grandes sumas de dinero, por lo que no resulta competitiva en regiones donde el carbón o el petróleo son baratos, aunque el coste de mantenimiento de una central térmica, debido al combustible, sea más caro que el de una central hidroeléctrica. Sin embargo, el peso de las consideraciones medioambientales centra la atención en estas fuentes de energía renovables.
Energía biovegetal
Un producto Biovegetal es la madera, y la energía desprendida en su combustión ha sido utilizada por el hombre desde hace siglos para calentarse y para cocinar sus alimentos. Pero actualmente existen otros productos en grandes cantidades, los desechos, de los cuáles, como resultado de su combustión, se obtendría una cantidad no poco importante de energía.
Energía marina
Cuando algo se mueve, está realizando un trabajo, y para realizar un trabajo es necesaria una energía. Si hay algo que esté en continuo movimiento, ese algo es el mar. Observando desde lejos puede parecer muy tranquilo, pero cuando nos acercamos a él comprobamos que su superficie se mueve continuamente mediante ondulaciones que pueden ser muy suaves o pueden convertirse en grandes olas que rompen estruendosamente al chocar contra los acantilados. Los cuerpos que flotan son arrastrados de aquí para allá por corrientes marinas. El nivel del mar tampoco está quieto, sino que sube y baja dos veces al cabo del día, constituyendo así el fenómeno de las mareas, que en ciertas zonas son tan acusadas que pueden cubrir y descubrir en pocas horas grandes extensiones de terreno.
Así, todo este movimiento es reflejo de la energía almacenada en el agua, y en ciertos lugares donde el movimiento es mucho mayor, lógicamente, el contenido en energía también será muy grande y tal vez se pueda aprovechar utilizando dispositivos o aparatos ingeniosos y eficaces.
Los movimientos más importantes del mar podemos clasificarlos en tres grupos: corrientes marinas, ondas y olas y mareas.
Lan ondas y olas y las corrientes marinas tienen origen en la energía solar, mientras que las mareas son producidas por las atracciones del Sol y de la Luna.
Energía libre
Parte de la energía total de un cuerpo susceptible de transformarse produciendo trabajo.
Energía magnética
Es la energía que desarrollan la tierra y los imanes naturales. La energía magnética terrestre es la consecuencia de las corrientes eléctricas telúricas producidas en la tierra como resultado de la diferente actividad calorífica solar sobre la superficie terrestre, y deja sentir su acción en el espacio que rodea la tierra con intensidad variable en cada punto.
Energía calorífica
Se transmite de los cuerpos calientes a los fríos.

domingo, 16 de abril de 2017

TUTORIA 9


PLAGUICIDAS
El término "plaguicida" es una palabra compuesta que comprende todos los productos químicos utilizados para destruir las plagas o controlarlas. En la agricultura, se utilizan herbicidas, insecticidas, fungicidas, nematocidas y rodenticidas.
Un factor decisivo de la Revolución Verde ha sido el desarrollo y aplicación de plaguicidas para combatir una gran variedad de plagas insectívoras y herbáceas que, de lo contrario, disminuirían el volumen y calidad de la producción alimentaria. El uso de plaguicidas coincide con la "era química", que ha transformado la sociedad desde el decenio de 1950. En lugares donde se practica el monocultivo intensivo, los plaguicidas constituyen el método habitual de lucha contra las plagas. Por desgracia, los beneficios aportados por la química han ido acompañados de una serie de perjuicios, algunos de ellos tan graves que ahora representan una amenaza para la supervivencia a largo plazo de importantes ecosistemas, como consecuencia de la perturbación de las relaciones depredador-presa y la pérdida de biodiversidad. Además, los plaguicidas pueden tener importantes consecuencias en la salud humana.
Si bien el uso de productos químicos en la agricultura se reduce a un número limitado de compuestos, la agricultura es una de las pocas actividades donde se descargan deliberadamente en el medio ambiente productos químicos para acabar con algunas formas de vida.
El uso agrícola de plaguicidas es un subconjunto del espectro más amplio de productos químicos industriales utilizados en la sociedad moderna. Según la base de datos de la American Chemical Society, en 1993 se habían identificado más de 13 millones de productos químicos, a los que se sumaban cada año unos 500 000 nuevos compuestos. Por ejemplo, en los Grandes Lagos de América del Norte, la International Joint Commission ha estimado que hay más de 200 productos químicos que pueden provocar problemas en el agua y en los sedimentos del ecosistema de los Grandes Lagos. Como en la carga ambiental de productos químicos tóxicos figuran compuestos tanto agrícolas como no agrícolas, es difícil separar los efectos ecológicos y sanitarios de los plaguicidas y los debidos a compuestos industriales que de forma intencionada o accidental se liberan en el medio ambiente. No obstante, hay pruebas abrumadoras de que el uso agrícola de los plaguicidas tiene importantes efectos en la calidad del agua y provoca serias consecuencias ambientales.
Aunque el numero de plaguicidas utilizados es muy elevado, la utilización más abundante suele estar asociada a un pequeño número de productos. En un estudio reciente efectuado en las provincias agrícolas occidentales del Canadá, donde se utilizan habitualmente unos 50 plaguicidas, el 95 por ciento del total de la aplicación de éstos corresponde a nueve herbicidas concretos (Bikholz, comunicación personal, 1995). Aunque el uso de plaguicidas es entre escaso y nulo en la agricultura tradicional y de subsistencia de África y Asia, los efectos en el medio ambiente, la salud pública y calidad del agua debidos a una utilización inadecuada y excesiva de plaguicidas están ampliamente documentados. En Lituania (FAO, 1994b), si bien la contaminación debida a plaguicidas ha disminuido debido a factores económicos, se dan casos frecuentes de contaminación del agua por plaguicidas como consecuencia del almacenamiento y distribución inadecuados de los productos agroquímicos. En los Estados Unidos, en el Estudio Nacional de Plaguicidas de US-EPA se comprobó que el 10,4 por ciento de los pozos comunitarios y el 4,2 por ciento de los pozos rurales contenían niveles detectables de uno o más plaguicidas (US-EPA, 1992). En un estudio sobre los pozos de agua subterránea en el Ontario sudoccidental agrícola (Canadá), el 35 por ciento de los pozos dieron positivo en las pruebas de plaguicidas al menos en una ocasión (Lampman, 1995).

Los efectos de los plaguicidas en la calidad del agua están asociados a los siguientes factores:

· Ingrediente activo en la formulación de los plaguicidas.
· Contaminantes que existen como impurezas en el ingrediente activo.

· Aditivos que se mezclan con el ingrediente activo (humectantes, diluyentes o solventes, aprestos, adhesivos, soluciones reguladoras, conservantes y emulsionantes).

· Producto degradado que se forma durante la degradación química, microbiana o fotoquímica del ingrediente activo.

Los plaguicidas se utilizan también abundantemente en la silvicultura. En algunos países, como el Canadá, donde uno de cada diez empleos está relacionado con la industria forestal, la lucha contra las plagas forestales, especialmente los insectos, se considera una actividad fundamental. Los insecticidas se aplican con frecuencia en grandes superficies mediante pulverizaciones aéreas.

La agricultura de regadío, especialmente en medios tropicales y subtropicales, requiere normalmente la modificación del régimen hidrológico, lo que a su vez crea un hábitat que es propicio a la reproducción de insectos, como los mosquitos, causantes de una gran variedad de enfermedades trasmitidas por vectores. Además de los plaguicidas utilizados en las actividades ordinarias de la agricultura de regadío, la lucha contra las enfermedades trasmitidas por vectores puede requerir una aplicación adicional de insecticidas, como el DDT, que tienen graves y amplias consecuencias ecológicas. A fin de resolver este problema, en muchos proyectos de riego se están desarrollando y experimentando métodos de ordenación ambiental para la lucha antivectorial (FAO, 1984).
Factores que influyen en la toxicidad de los plaguicidas en los sistemas acuáticos

Los efectos ecológicos de los plaguicidas en el agua están determinados por los siguientes criterios:

· Toxicidad: Toxicidad para mamíferos y no mamíferos, expresada en forma de DL50 ("Dosis letal": concentración del plaguicida que provoca la muerte de la mitad de los organismos de prueba durante un período especificado de prueba). Cuanto más baja es la DL50, mayor es la toxicidad; los valores de 0 a 10 son extremamente tóxicos (OMAF, 1991).
Las directrices sobre los alimentos y el agua potable se determinan utilizando una evaluación basada en el riesgo. Por lo general, riesgo = exposición (cantidad y/o duración) x toxicidad.

La respuesta tóxica (efecto) puede ser aguda (muerte) o crónica (efecto que quizá no provoque la muerte durante el período de prueba pero cause en el organismo sometido a prueba efectos observables, como cánceres y tumores, deficiencias reproductivas, inhibición del crecimiento, efectos teratogénicos, etc.).
· Persistencia: Medida en términos de vida-mitad (tiempo necesario para que la concentración ambiental disminuya un 50 por ciento). La persistencia está determinada por procesos bióticos y abióticos de degradación. Los procesos bióticos son la biodegradación y el metabolismo; los procesos abióticos son fundamentalmente la hidrólisis, fotolisis y oxidación (Calamari y Barg, 1993). Los plaguicidas modernos suelen tener vida-mitades breves, que reflejan el período durante el cual la plaga debe ser controlada.
· Productos degradados: El proceso de degradación puede llevar a la formación de "productos degradados", cuya toxicidad puede ser mayor, igual o menor que la del compuesto original. Por ejemplo, el DDT se degrada en DDD y DDE.
· Destino (ambiental): El destino ambiental (comportamiento) de un plaguicida depende de la afinidad natural del producto químico con respecto de uno de los cuatro compartimentos ambientales (Calamari y Barg, 1993): materia sólida (materia mineral y carbono orgánico en partículas), líquido (solubilidad en aguas superficiales y aguas del suelo), forma gaseosa (volatilización) y biota. Este comportamiento recibe con frecuencia el nombre de "compartimentación" y comprende, respectivamente, la determinación de los siguientes aspectos: coeficiente de absorción del suelo (KOC); solubilidad; Constante de Henry (H), y el coeficiente de partición n-octanol/agua (KW). Estos parámetros son bien conocidos en el caso de los plaguicidas y se utilizan para prever su evolución ambiental.
Un factor adicional puede ser la presencia de impurezas en la formulación del plaguicida, que no forman parte del ingrediente activo. Un ejemplo reciente es el caso del TFM, lampricida utilizado en los afluentes de los 'Grandes Lagos durante muchos años para combatir la lamprea de mar. Aunque el destino ambiental del TFM se conoce perfectamente desde hace muchos años, investigaciones recientes de Munkittrick et al. (1994) han comprobado que la formulación del TFM incluye una o más impurezas muy potentes que influyen en el sistema hormonal de los peces y provocan enfermedades hepáticas.
Efectos de los plaguicidas en la salud humana

Quizá el ejemplo regional de mayor alcance de contaminación por plaguicidas y su repercusión en la salud humana es el de la región del Mar Aral (Recuadro 2). El PNUMA (1993) vinculó los efectos de los plaguicidas al "nivel de morbilidad oncológica (cáncer), pulmonar y hematológica, así como a las deformidades congénitas... y deficiencias del sistema inmunitario".

Los efectos en la salud humana son provocados por los siguientes medios:

* Contacto a través de la piel:

manipulación de productos plaguicidas

* Inhalación:

respiración de polvo o pulverizaciones

* Ingestión:

plaguicidas consumidos como contaminantes en los alimentos o en el agua.

Los trabajadores agrícolas están sometidos a especiales riesgos asociados a la inhalación y contacto a través de la piel durante la preparación y aplicación de plaguicidas a los cultivos. No obstante, para la mayoría de la población, un vehículo importante es la ingestión de alimentos contaminados por plaguicidas. La degradación de la calidad del agua por la escorrentía de plaguicidas tiene dos efectos principales en la salud humana. El primero es el consumo de pescado y mariscos contaminados por plaguicidas; este problema puede revestir especial importancia en las economías pesqueras de subsistencia que se encuentran aguas abajo de importantes zonas agrícolas. El segundo es el consumo directo de agua contaminada con plaguicidas. La OMS (1993) ha establecido directrices para el agua potable en relación con 33 plaguicidas (Anexo 1). Muchos organismos encargados de la protección de la salud y el medio ambiente han establecido valores de "ingesta diaria admisible" (IDA), que indican la ingestión máxima diaria admisible durante la vida de una persona sin riesgo apreciable para su salud. Por ejemplo, en un estudio reciente de Wang y Lin (1995) sobre fenoles sustituidos, se comprobó que la tetraclorohidroquinona, metabolito tóxico del biocida pentaclorofeno, producía en el "DNA daños significativos y dependientes de la dosis".

Efectos ecológicos de los plaguicidas

Los plaguicidas se incluyen en una gran variedad de microcontaminantes orgánicos que tienen efectos ecológicos. Las distintas categorías de plaguicidas tienen diferentes tipos de repercusión en los organismos vivos, por lo que es difícil hacer afirmaciones generales. Aunque los plaguicidas tienen sin duda efectos en la superficie terrestre, el principal medio de daños ecológicos es el agua contaminada por la escorrentía de los plaguicidas. Los dos mecanismos más importantes son la bioconcentración y la bioampliación.
Bioconcentración: Se trata del movimiento de un producto químico desde el medio circundante hasta el interior de un organismo. El principal "sumidero" de algunos plaguicidas es el tejido graso ("lípidos"). Algunos plaguicidas, como el DDT, son "lipofílicos", lo que quiere decir que son solubles y se acumulan en el tejido graso, como el tejido comestible de los peces y el tejido graso humano. Otros plaguicidas, como el glifosato, se metabolizan y eliminan a través de las excreciones.
Bioampliación: Con este término se designa la concentración creciente de un producto químico a medida que la energía alimentaria se transforma dentro de la cadena trófica. En la medida en que los organismos pequeños son devorados por los mayores, la concentración de plaguicidas y otros productos químicos se amplía de forma considerable en el tejido y en otros órganos. Pueden observarse concentraciones muy elevadas en los depredadores que se encuentran en el ápice de esa cadena, incluido el ser humano.
Los efectos ecológicos de los plaguicidas (y otros contaminantes orgánicos) son muy variados y están con frecuencia interrelacionados. Se considera que los efectos producidos en los organismos y en el medio ambiente constituyen una advertencia de las posibles repercusiones en la salud humana. Los principales tipos de efectos son los que se enumeran a continuación y varían según el organismo sometido a investigación y el tipo de plaguicida. Los distintos plaguicidas provocan efectos muy diferentes en la vida acuática, por lo que es difícil formular afirmaciones de alcance general. Lo importante es que muchos de estos efectos son crónicos (no letales), pasan con frecuencia desapercibidos al observador superficial, y sin embargo, tienen consecuencia en toda la cadena trófica. Esos efectos son los siguientes:

· Muerte del organismo.
· Cánceres, tumores y lesiones en peces y animales.

· Inhibición o fracaso reproductivo

· Supresión del sistema inmunitario.

· Perturbación del sistema endocrino (hormonal).

· Daños celulares y en el ADN.

· Efectos teratogénicos (deformidades físicas, como las que se observan en el pico de algunas aves).

· Problemas de salud en los peces revelados por el bajo coeficiente entre células rojas y blancas, el exceso de mucílago en las escamas y agallas de los peces, etc.

· Efectos intergeneracionales (que sólo se observarán en las generaciones futuras del organismo).

· Otros efectos fisiológicos, como disminución del grosor de la cascara de los huevos.
Estos efectos no son causados necesariamente ni de forma exclusiva por la exposición a los plaguicidas u otros contaminantes orgánicos, pero pueden estar asociados a una combinación de presiones ambientales, como la eutrofización, y agentes patógenos. Estas presiones asociadas no tienen que ser necesariamente muy fuertes para provocar un efecto sinérgico con los microcontaminantes orgánicos.

Los efectos ecológicos de los plaguicidas van más allá de los organismos individuales y pueden afectar a los ecosistemas. Según estudios realizados en Suecia, la aplicación de plaguicidas es uno de los factores que más influyen en la biodiversidad. Jonsson et al. (1990) informan que el continuado descenso de la población de perdices suecas está vinculada a los cambios en el aprovechamiento de la tierra y a la utilización de medios químicos de lucha contra las malas hierbas. Estos últimos tienen el efecto de reducir el hábitat, disminuir el número de especies de malas hierbas y desplazar el equilibrio de especies en la comunidad vegetal. Los estudios realizados en Suecia revelan también la influencia de los plaguicidas en la fertilidad de los suelos, incluyendo la inhibición de la nitrificación con la consiguiente merma de la fijación de oxígeno por las plantas (Torstensson, 1990). En esos estudios se indica también que los plaguicidas influyen negativamente en los microorganismos del suelo que son causantes de la degradación microbiana de la materia vegetal (y de algunos plaguicidas) y de la estructura del suelo. En el Recuadro 6 pueden verse algunos ejemplos regionales de los efectos ecológicos de los plaguicidas.





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viernes, 7 de abril de 2017

TUTORIAL 8




El agua potable y el alcantarillado están llegando al campo


Unos 45 municipios del país han recibido apoyo financiero; con esto, 98.500 personas se benefician.
Unos 11 millones de personas –el 24 por ciento del total de los habitantes del país– se concentran en las zonas rurales de Colombia, de acuerdo con las proyecciones demográficas del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) para el 2015.
Pero estos 11 millones de personas no se reúnen en unos cuantos departamentos, sino que están dispersos a lo largo y ancho de la geografía nacional: en el 80 por ciento del total del territorio de Colombia.
Teniendo en cuenta que el 44 por ciento de la población rural se encuentra en situación de pobreza –con privaciones en educación, salud y ausencia de servicios de agua potable y saneamiento básico, entre otros–, para el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio es un gran desafío y una prioridad atender a la ‘ruralidad’. Entre los años 2012 y 2015 se han destinado más de 198.000 millones de pesos (recursos del presupuesto general de la Nación y de Cooperación Internacional) para programas de abastecimiento de agua y manejo de aguas residuales en zonas rurales.
Aunque es responsabilidad de los municipios abastecer de agua y alcantarillado la región a su cargo, la Nación ha brindado apoyo financiero a 45 municipios, en 17 departamentos, con un total de 48 proyectos.
Por ejemplo, en Naranjal, municipio de Timaná, en el Huila, se hizo una inversión de 3.596 millones; el gran impacto está en que 1.838 habitantes de la vereda pasaron de tener cero cobertura en alcantarillado a 100 por ciento; en el acueducto, se pasó del 74 al 100 por ciento.
En el resguardo indígena Chimila, en Magdalena, 150 habitantes son ahora beneficiarios del ciento por ciento de acueducto y alcantarillado. La inversión fue de 458 millones.
El sueño de recibir agua potable se les está haciendo realidad a 98.500 personas de las regiones más apartadas del país; de acuerdo con el Ministerio de Vivienda, ya se han terminado 30 proyectos por 44.335 millones de pesos en los departamentos de Atlántico, Caldas, Cesar, Córdoba, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Magdalena, Nariño, Risaralda, Santander y Tolima. Se encuentran en ejecución 18 proyectos por 52.550 millones de pesos, en los departamentos de Antioquia, Atlántico, Caldas, Chocó, Cundinamarca, La Guajira, Meta, Nariño, Norte de Santander, Putumayo y Santander. Adicionalmente, se encuentran en fase de diseño nueve proyectos por 1.828 millones.
Camino por recorrer
No solo la dispersión de los habitantes en zonas rurales es un reto para los gobiernos, también lo es que las fuentes abastecedoras de agua se han visto afectadas por la contaminación producida por la minería ilegal, por prácticas agrícolas inadecuadas y vertimiento de aguas residuales urbanas. Además, por los fenómenos del cambio climático.
Por eso, no obstante el terreno abonado, sigue siendo un desafío para el Gobierno atender zonas como La Guajira, Chocó, Amazonas, Cauca, Putumayo, Vaupés y Guainía, las que mayor rezago tienen en materia de acueducto y acceso a agua potable en el sector rural. Según la ‘Gran encuesta integrada de hogares’, del Dane, en el 2014 la cobertura del acueducto presentó una brecha
urbano/rural de más 23 puntos porcentuales, y la de alcantarillado alcanzó los 21 puntos porcentuales.
Zonas lejanas no están solas
Pensar en agua de calidad y alcantarillado para los habitantes del campo (o zona rural) llevó, en julio del 2014, a la aprobación de la Política de Suministro de Agua Potable y Saneamiento Básico para las Zonas Rurales del País (Conpes 3810).
En este documento se insta, entre otras cosas, a pensar en estrategias para que, luego de construida la infraestructura de un acueducto, en una zona alejada, sea sostenible; además, en la participación de la comunidad para que las soluciones que se aporten sí resuelvan los problemas de servicios públicos.
Pero además el Conpes propone crear normas para consolidar acueductos y alcantarillados en áreas lejanas de lo urbano.
Como respuesta a lo último, el Ministerio de Vivienda avanza en la expedición del decreto de Esquemas diferenciales para zonas rurales (Ley 1753 del 2015).
Está por nacer la ley
El artículo 18 de la Ley 1753 del 2015 estaría listo para ser aplicado a partir de agosto del 2016:
* Crea incentivos para los esquemas asociativos (organizaciones que reúnen a varios prestadores) para que puedan desarrollar conjuntamente actividades administrativas y asistencia técnica, entre otros.
* Gestión social para mejorar el manejo del agua en el interior de las viviendas y la educación sanitaria.
* Establece las diferencias entre prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado (Ley 142 de 1994) y acceso mediante soluciones alternativas como pilas públicas o soluciones individuales de saneamiento como pozos sépticos.
Este decreto les da directrices a los departamentos y municipios para que realicen el diagnóstico de sus zonas rurales y prioricen las intervenciones en agua potable y saneamiento básico. Así podrán contar con datos precisos para el desarrollo de proyectos y políticas sólidas. Las empresas prestadoras de servicios de acueducto y aseo de los municipios también deberán desarrollar acciones para mejorar en estos temas en el campo.


Tipos de sistemas de alcantarillado.

Existen tres tipos de sistemas de alcantarillado:

1 Sistema combinado.
Este sistema es llamado en nuestro país SISTEMA UNITARIO. Es la red de alcantarillado la que recibe las aguas negras o residuales y las aguas pluviales al mismo tiempo.

2 Sistema separado (Unitario)
Recolecta en un solo conducto las aguas servidas y en otro conducto las aguas pluviales. Están dispuestos según el eje de la calzada, a un metro de distancia entre colectores y van paralelamente.

3 Sistema semicombinado.
Es el que recibe las aguas negras y aguas pluviales provenientes de los patios o áreas edificadas.
Para el presente proyecto se calculará o diseñará un sistema de alcantarillado separado

lunes, 20 de marzo de 2017

7- BIORREMEDIACION


Biorremediación con vegetales: fitorremediación de aguas residuales. Contaminación ambiental, medio ambiente
La biorremediación se logra usando seres vivos capaces de metabolizar: transformar, degradar,  disminuir o eliminar de un ecosistema a sus contaminantes. Sería básicamente, reproducir lo que ocurre en los suelos y cuerpos de agua en la naturaleza cuando se depuran de manera natural, sin necesidad de implementar aparatología costosa ni de efectuar grandes gastos de energía ni grandes impactos al ambiente.
Cuando se trata de recuperar un ecosistema acuático hablamos de fitorremediación. En este caso se emplean aquellas especies vegetales con la mayor capacidad de tolerar,  asimilar o acumular grandes concentraciones de residuos radioactivos, orgánicos o metales pesados. Lo fantástico  es que comparándolo con un sistema estándar de depuración de agua, este  sistema de biorremediaciónconsiderado blando implica bajo consumo energético y bajo impacto ambiental.
Podemos distinguir distintos sistemas de fitorremediación entre los sistemas blandos debiodepuración. Tenemos los humedales artificiales, los filtros verdes y los lagunajes. En cada uno de ellos diferentes combinaciones de microorganismos y vegetales, son las encargadas de la “limpieza” de los cuerpos de agua.
Un humedal  natural es un tipo muy específico de ecosistema caracterizado por su gran biodiversidad, la  que involucra a diversos tipos de plantas acuáticas, terrestres y palustres,  así  como a varios niveles de insectos, algunos mamíferos, anfibios, reptiles y principalmente variedad de aves. Su gran humedad los provee de abundante vegetación en todos los planos, siendo este ambiente una combinación acuática -terrestre  con mucha área transitiva en que la misma vegetación hace creer que la zona pantanosa  es tierra firme. Este tipo de ecosistema además se ser  considerados mundialmente refugio de biodiversidad y patrimonio para la conservación, ya son  reconocidos como filtros biogeoquímicos que intervienen en la estabilidad del clima, la regulación del ciclo hidrológico, y en la recarga de acuíferos.
Por todo esto los humedales artificiales en el lugar de los sistemas convencionales de depuración,  presentan un gran potencial para el tratamiento de aguas servidas. Reproduciendo  la perfecta combinación entre macrófitos, algas, vegetales palustres y otros microorganismos de los humedales naturales, se dan tratamiento a aguas residuales urbanas y para aguas servidas (como por ejemplo en casos de drenajes ácidos de minas) Siendo este tipo de sistema de fitorremediación  el más indicado para reducir elevadas concentraciones de metales pesados de manera ecológica,  las resultantes de las extracciones y del procesamiento del mineral, entre otras.
Los filtros verdes o bandas de vegetación son una especie de sistema de biodepuración que podríamos llamar transitivo, ya que con ellos se intenta recuperar y conservar al agua y al suelo al mismo tiempo. Estos filtros son  diseñados  para eliminar sedimentos, residuos orgánicos,  residuos agroquímicos y aguas residuales. Básicamente actúan entre las posibles fuentes contaminantes y los cursos de agua a salvaguardar disminuyendo el avance de la contaminación al contactarse los agentes contaminantes con las bandas vegetales, sumado a que ayuda a la decantación de solidos suspendidos, al mismo tiempo que favorece la infiltración del agua en el suelo. En definitiva son ideales para proteger de manera sustentable y con un mínimo consumo energético, a los  causes de agua de los contaminantes residuales de las actividades agrícolas, y  a las aguas de los contaminantes residuales domésticos.
En el  lagunaje  la fitorremediación se cimenta en la  en la combinación conjunta de potencialidades de microorganismos y de vegetales. Básicamente porque los primeros metabolizan la mayor parte de las sustancias orgánicas disueltas en el ecosistema acuático, mientras que las plantas las absorben (en especial a los sulfatos, nitratos y al fósforo).  Estas plantas distribuyen  una parte del oxígeno producido a las raíces, mientras que otra parte pasa al agua induciendo la actividad metabólica de los microorganismos, manteniendo así la depuración, (oxígeno  que en una depuradora convencional se incorporaría por el bombeo de aire al agua mediante bombas eléctricas consumiendo energía eléctrica); en cambio de esta manera se utiliza una energía alternativa inocua. En el transcurso de este proceso de  absorción y  transformación de contaminantes  disminuyen notoriamente los niveles drásticos de riesgo en aguas y suelo. Al final del dispositivo de fitorremediación  por lagunaje el agua que se obtiene está completamente limpia.
Los fitosistemas entonces son sistemas blandos de depuración de residuos antropogenicos en los cuerpos de agua o en ecosistemas de transición suelo-agua.  Entre estos encontramos los lagunajes (en los que actúan algas y bacterias suspendidas en el agua), los filtros verdes (en los que intervienen diferentes especies herbáceas o leñosas), y los humedales artificiales (en los  que la fitodiversidad es máxima). Todos ellos representan una manera alternativa, sustentable y  económica de recuperar la calidad del agua y al mismo tiempo el suelo; de eso se ocupa la fitorremediación.



ACTIVIDAD.

1. Identifica lugares donde se da la biorremediacion, aporta registro fotografico.
2. realiza escrito sobre la biorremediacion  y tipos de biorremediacion